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¿Y si durante mis vacaciones nos toca un día nublado?

20 ago
2 min de lectura

Cuando una familia viene de vacaciones a Punta del Este, La Barra o José Ignacio por pocos días, hay una pregunta que aparece bastante seguido: ¿qué pasa si justo el día de nuestra sesión está nublado?

La buena noticia es que un día gris no significa que haya que cancelar una sesión de fotos. Al contrario: las nubes generan una luz muy suave y pareja, especialmente linda para retratar personas.

En los días de sol, generalmente hacemos las sesiones cerca del atardecer, cuando la luz baja y se vuelve más cálida. Pero cuando el cielo está completamente cubierto, esa limitación cambia: al no tener un sol fuerte generando sombras duras, podemos hacer fotos mucho más temprano e incluso aprovechar algunas horas del medio del día.

Y cuando estamos de vacaciones y tenemos pocos días disponibles, esa flexibilidad puede ser una gran ventaja.


El lugar importa todavía más

En un día muy gris, probablemente no elegiría una playa abierta donde el cielo y el mar ocupen gran parte de la imagen. Cuando ambos están grises, el paisaje puede quedar demasiado plano y perder un poco de la calidez que busco en mis fotografías.

En cambio, podemos aprovechar otros escenarios preciosos de la zona.

Un bosque, un camino rodeado de naturaleza, las rocas, los médanos o un paisaje donde el cielo tenga menos protagonismo pueden funcionar espectacularmente bien.

La luz sigue siendo suave, las pieles quedan lindas y naturales, y los tonos verdes, tierra, piedra y arena ayudan a crear fotografías cálidas incluso sin sol.


Esta fotografía fue tomada en Sydney, Australia, un día nublado a las doce del medio día.


¿Las fotos quedan lindas igual?

Sí.

Simplemente quedan diferentes.

Un atardecer con sol puede regalarnos contraluces, tonos dorados y esa luz cálida tan característica. Un día nublado, en cambio, nos da una luz envolvente, pareja y muy delicada.

Y al final, lo más importante de una sesión sigue estando ahí: las expresiones, el juego, los abrazos, el movimiento y la conexión entre ustedes.

Porque una fotografía linda no depende únicamente de que aparezca el sol.


¿Y si llueve?

Si hay una lluvia fuerte o el clima realmente no permite hacer la sesión cómodamente, lo mejor será reprogramarla.

Pero si están de vacaciones solamente unos días y el pronóstico viene con una semana entera de nubes, no necesariamente tenemos que esperar a que aparezca un atardecer perfecto.

Podemos adaptar el horario, buscar el lugar indicado y aprovechar esa luz suave.

Muchas veces, ese día gris que parecía arruinar los planes termina regalándonos unas fotos divinas.

El clima cambia. Los recuerdos quedan.




 
 
 

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